Apadrinamiento
Educación Secundaria

La educación secundaria en Zambia dura cinco años y se divide en dos ciclos (Grados 8 y 9 y Grados de 10 a 12). Al final de cada etapa los alumnos deben superar unos exámenes oficiales que condicionan el acceso a mejores o peores centros, generando importantes desigualdades.

Cursar secundaria implica costes que muchas familias no pueden asumir: cuotas, uniformes, material escolar o transporte. Para quienes viven de pequeñas huertas de subsistencia, estos gastos suponen una barrera insalvable. La situación es aún más difícil si tenemos en cuenta que aproximadamente el 25 % de los niños en edad escolar son huérfanos, y muchos otros viven con cuidadores demasiado enfermos para trabajar.

Además, muchos alumnos deben desplazarse a centros lejanos o a zonas urbanas para poder continuar sus estudios, lo que incrementa aún más las dificultades de acceso.

Gracias al apoyo de personas comprometidas, estos niños pueden seguir estudiando y tener una oportunidad real de construir un futuro mejor para ellos y para sus comunidades.

Proceso de apadrinamiento

Cuando los alumnos finalizan 7.º curso, aquellos que no disponen de recursos económicos pueden presentar su solicitud a Project Luangwa para optar a un padrino o madrina. Para ser aceptados en el programa deben cumplir varios criterios: obtener resultados académicos por encima de la media, demostrar constancia y compromiso con sus estudios y acreditar que proceden de una situación de vulnerabilidad.

El equipo de Project Luangwa dedica tiempo y atención a este proceso de selección para identificar a los alumnos con mayor potencial y motivación para aprovechar la oportunidad que se les ofrece.

El curso escolar finaliza en diciembre y, en enero, se publican las listas de alumnos admitidos en el programa de apadrinamiento.

una relación especial

Entre el alumno y su padrino o madrina se crea una relación cercana a través de las cartas y comunicaciones que intercambian mediante Project Luangwa. Al tratarse de un programa pequeño, el equipo puede hacer un seguimiento cercano y personalizado de cada alumno.

Los estudiantes suelen escribir tres cartas al año, que se envían a través de Project Luangwa, y sus padrinos responden, creando así un vínculo personal y significativo.

El apoyo económico permite que el alumno acceda a la educación; el apoyo emocional, en cambio, le transmite algo igual de importante: que hay alguien, en algún lugar del mundo, que se interesa por él, cree en él y se preocupa por su futuro.